miércoles, 23 de marzo de 2011

Still...


Lo más parecido a la ausencia de sonido, es amar en silencio. La angustia, el dolor, tienen sonido: suenan a nudo en la garganta, a lluvia y frío.
El odio tiene sonido: suena a gritos incrustados.
La cobardía tiene sonido: suena a murmullos atormentados.
Pero amar en silencio, tiene un dejo de tristeza, sabe a tinta en el tintero, a tacañería.
Amas en silencio y un día te encontrarás mudo, lleno de palabras que te atormentan. Hasta quedarte sin palbras, y llega el silencio.
El silencio es ausencia. Como la luz en la oscuridad, nos muestra lo que no hay.
Ahora que soy sólo silencio, creo entender por qué tengo tanto miedo al silencio, al sonido del silencio.
Leonardo Calderone

domingo, 20 de marzo de 2011

Estoy en deuda


Me enseñaste a querer con al mayor de las fuerzas y juntos crecimos en el amor. Me enseñaste con una mirada, con tu simple presencia que cualquiera de mis problemas no eran más que banales preocupaciones sin importancia, cómo estar a solas en medio de una multitud. A confiar ciegamente, a poner la mano en el fuego por alguien y tener la certeza de no quemarme. Me enseñaste como ser feliz y a no tener miedo. Lo divertidos que pueden llegar a ser los lanzamientos de lacasitos en el parque y los paseos a la orilla del río al atardecer un día de verano.
Me enseñaste muchas cosas, pero lo cierto es que olvidaste una: Nunca me enseñaste a olvidarme de ti y hoy pago las consecuencias.

domingo, 13 de marzo de 2011

RyM



-¡¿Te has preguntado alguna vez por qué fui a buscarte?!
-Todos los días... Aprobecha: acláralo.

martes, 1 de marzo de 2011

Buenos días, Princesa.




Hoy quiero que sepas que estoy orgullosa de ti, de tu buen corazón y tu inteligencia brillante. Reflejas belleza allá dónde vas y me das confianza en mis periodos de soledad. Aprovecha todos esos dones con los que naciste y haz de ellos maravillas, que no solo encuentres, sino que no temas perseguir aquello que pueda hacerte feliz en esta vida. Y por mí, por favor, valora siempre a esa persona que yo tanto quiero.


18 años de sonrisas felices, de abrazos sinceros, de palabras de cariño, y los más puros actos de generosidad. Una amiga perfecta...



Gracias por quererme.
Felices 18.Tq.